Historia

Todo comenzó al poco de nacer mi hija Catalina. En una de esas tardes en las que no sabes muy bien que hacer, cogí una tela estampada de tapicería y unas puntillas e hice mi primer faldón.

Lo que no podía imaginar era que esa iba a ser la primera prenda de una marca que iba a cambiar el rumbo profesional de mi vida.

Había estudiado derecho y poco sabía por aquel entonces del mundo del diseño, pero después de aquel faldón llegaron otros… los primeros regalos, los primeros encargos y sin tenerlo previsto me encontré haciendo ropa de niños que no sólo gustaba a la gente si no que, además, me encantaba hacer a mi.

 

Hay varias cosas que sin duda han influido completamente en este proyecto: mi madre, la persona que me enseñó a hacer aquel primer faldón y me aconseja sin miedo a pesar de mi genio y mis enfados; la revista HOLA que me ha tratado siempre con un cariño infinito y sin la cual nadie me hubiera conocido; y mi hija Catalina, sin duda, mi fuente de inspiración. No pretendo que mi ropa sea un referente en la moda infantil, no sueño con crear una gran marca, ni siquiera con ganar mucho dinero; simplemente trabajo por pasión y por eso cuando tengas algo de Labubé no olvides que tienes todo mi cariño entre tus manos.